Varios centenares de trabajadoras de la dependencia se concentran frente a la patronal regional Acalerte

    La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras de Castilla y León (FSS-CCOO CyL) y el Sector de Servicios Sociosanitarios y Dependencia de la Federación de Servicios Públicos de la Unión General de Trabajadores de Castilla y león (FeSP-UGT CyL) han movilizado hoy a varios centenares de trabajadoras del ámbito de la dependencia procedentes de toda la Comunidad para presionar a la patronal ante el enroque existente en las negociaciones del convenio colectivo estatal.

    30/10/2019.

    La concentración se ha desarrollado durante esta mañana de hoy miércoles día 30 de octubre, a las 11:00 horas, frente a la sede de la patronal autonómica, Federación Castellanoleonesa de Atención a la Dependencia (Acalerte), sita en la calle Santiago, 2 de Valladolid.

    Estas personas, arropadas por una gran pancarta en la que se podía leer “por una negociación seria, justa y coherente”, no han parado de reivindicar sus derechos frente a la sede autonómica de Acalerte. También había numerosas pancartas más pequeñas en las que se indicaban más cuestiones alusivas a su conflicto: “Empresa, no queremos limosnas”; “Pedimos un salario digno, justo y seguro”; “Dependencia, un trabajo más humano y un convenio digno en derechos”; “Ducha + vestir + desayunar + hacer la cama = 8 minutos. ¿Tú, cuántos necesitas?”; “Con precariedad no se puede dar un servicio de calidad”… A lo que había que añadir el grito reiterado de “somos las nuevas esclavas del siglo XXI”.

    Después de un año de negociaciones infructuosas, y ante la falta de voluntad por parte de las organizaciones empresariales que participan en la mesa negociadora del séptimo convenio estatal, CCOO y UGT nos hemos visto obligados a convocar movilizaciones en todo el Estado con el objetivo de sacar a la patronal de su estado de inacción. Durante este período ambas organizaciones sindicales han realizado diversas propuestas, razonables y perfectamente realizables, para alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes que en todo momento han sido rechazadas.

    La movilización de Valladolid es la primera de las convocadas en todo el país por este mismo asunto. Todas ellas encaminadas a la gran cita nacional prevista para el próximo día 14 de noviembre en Madrid. Allí están llamadas las cerca de 200.000 trabajadoras existentes en este sector en España, de las que 37.500 son de Castilla y León (26.000 en el sector de las residencias)

    Una patronal “avariciosa y troglodita”

    Luis Álvarez, adjunto a la secretaria general de la FSS-CCOO CyL, ha puesto de manifiesto la conducta reprochable de una patronal “avariciosa y troglodita” que no quiere alcanzar ningún acuerdo. “No les basta ya con la flexibilidad que les ha brindado las dos última reformas laborales, que se resisten a negociar un convenio digno. En el anterior tardamos 46 meses en alcanzar un acuerdo”. Para añadir los reiterados abusos de estos empresarios, “con salarios que no llegan a los 1.000 euros mensuales. Con jornadas interminables y con un porcentaje muy alto, superior al 60%, de profesionales que tienen que medicarse para poder ir a su puesto de trabajo”.

    Nuestro compañero ha puesto sobre el tapete que este es un asunto no solo laboral, también es social y político. “·Aquí, los principales responsables son el Estado y las comunidades autónomas, puesto que los empresarios son perceptores de subvenciones, y no arriesgan ni un solo euro. De ahí que hasta que no se clarifique el futuro tras las elecciones del próximo 10 de noviembre no van a mover un dedo”, sostiene.

    Dos son los objetivos que persiguen nuestras propuestas. Por un lado, el cumplimiento del IV AENC suscrito por las Confederaciones Empresariales (CEOE y CEPyME) y los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT). Y por el otro, que en 2020 se alcance un salario mínimo de convenio de 1.000€ mensuales en cada una de las 14 pagas.

    Además, desde CCOO y UGT insistimos en la necesidad de mejorar las penosas condiciones de trabajo en las que se encuentran muchas trabajadoras, en su mayoría mujeres, con altos índices de enfermedades musculo-esqueléticas y nerviosas, y con un alto índice de automedicación.

    Las dificultades que tienen las empresas para contratar a profesionales es una consecuencia de la realidad del sector y la falta de atractivo para trabajar en él por las penosas condiciones laborales y económicas. Estas condiciones laborales y la falta de financiación para desarrollar la Ley de la Dependencia hacen que en estos momentos no se pueda hablar de calidad en la prestación de los servicios hacia las personas mayores.

    Se trata de un trabajo que crea entornos laborales poco saludables. No es seguro para las personas dependientes, y tampoco responde al Modelo de Atención Centrado en la Persona (ACP).

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