La presión de CCOO lleva al Ecyl a elaborar un informe sobre la realidad del empleo en el sector forestal

    A iniciativa de CCOO el Ecyl ha elaborado un informe para conocer la realidad del empleo en el sector forestal. El interés del sindicato por fortalecer este sector radica en su función social para dinamizar el empleo y la economía en zonas rurales donde es difícil que surjan otras actividades económicas. Y también por su importante función medioambiental al proteger de incendios y conseguir absorber gases de efecto invernadero. No hay que olvidar que Castilla y León es la Comunidad con el porcentaje más alto de superficie forestal de toda España (el 17%) seguida de Andalucía (16%). De las 4,5 millones de hectáreas cuadradas de terrenos forestales en nuestro territorio, más de 2 millones están arbolados.

    22/03/2019.
    Trabajadores forestales limpiando el pinar.

    Trabajadores forestales limpiando el pinar.

    ¿Quiénes trabajan en el sector de la silvicultura y la explotación forestal?

    Uno de los mayores impedimentos para un mayor desarrollo forestal es la falta de vertebración del mismo. Este dato ha quedado patente en la dispersión de las estadísticas para valorar el empleo que genera. Las actividades de selvicultura y explotación forestal se encuentran sin desagregar en el sector agrario. Las de la transformación de la madera y aprovechamientos no madereros también aparecen de forma independiente a pesar de su estrecha vinculación a lo forestal. Dentro de la industria agroalimentaria se encuentran datos de la ganadería extensiva, la apicultura, los hongos silvestres o el piñón, por poner algunos ejemplos ilustrativos. En cuanto a la caza se incluyen datos sobre aprovechamientos y repoblaciones cinegéticas. Incluso en el sector turístico encontramos datos relacionados con el uso recreativo y social de los montes.

    El estudio del Ecyl ha realizado una delimitación del sector a tenor de las actividades del CNAE (Catálogo Nacional de Actividades Económicas). Se han considerado las siguientes: la silvicultura y explotación forestal, la industria de la madera y el corcho, la industria del papel, la fabricación de muebles, las actividades extractivas y actividades agropecuarias.

    La falta de unos límites claros de qué comprende y qué queda fuera del sector forestal desdibuja su alcance e impide unas políticas claras de dinamización del mismo, ya que las competencias quedan asumidas en diferentes Administraciones Públicas. Por ello, desde CCOO pedimos una apuesta clara de la Junta de Castilla y León por poner en valor el enorme potencial que tiene un aprovechamiento sostenible del monte y aprovechar los recursos endógenos como se hace en otras regiones como Aquitania en Francia, por poner un ejemplo.

    Datos laborales del sector forestal

    Según los datos del CNAE, en 2017 las provincias con más contratos en este sector son Segovia (25%), Burgos (17%), Valladolid (14%) y León (14%). Se hicieron 14.447 contratos en el sector forestal de los que el 45% pertenecen a la industria del papel, el 31% a la silvicultura y explotación forestal, el 18% a la industria de la madera y el 6% a la fabricación de muebles.

    Por rango de edad se observa que el rango de edad fundamental es el encuadrado entre los 25 y 45 años. Los menores de 25 años trabajan fundamentalmente en la industria del papel, y los mayores de 45 en la silvicultura, habiendo en los últimos años un incremento de contratos en este rango de edad.

    El análisis por sexos refleja que el 89% de las contrataciones son para varones. Esta infrarrepresentación femenina es un problema porque son mujeres las que anclan población en el medio rural. Su inclusión en el sector permitiría contrarrestar la despoblación en esas zonas.

    Las contrataciones en el sector forestal son mayoritariamente de personas con estudios secundarios de educación general (el 48%), seguido de estudios primarios completos (27%). Si comparamos las dos actividades con mayor número de contrataciones de todo el sector forestal, se observa que al sector de la silvicultura se incorpora más gente con estudios primarios completos que con estudios secundarios, mientras que en la industria del papel es totalmente al revés (61% con ESO frente a 16% con estudios primarios).

    Se observa también que la incorporación al sector de personas con estudios de Formación Profesional es casi anecdótica (un 5%). Las empresas no están demandando por tanto las cualificaciones que se están impartiendo en los centros integrados dependientes de la Consejería de Agricultura.

    En el año 2017 el número de personas paradas del sector forestal ascendió a 2.894; el 40% correspondían al subsector de la silvicultura y explotación forestal.

    No se pueden aportar datos de la Seguridad Social a nivel autonómico porque no se desagregan los específicos del sector forestal, ya que queda invisibilizado como decíamos al principio entre los generales de agricultura, industrias extractivas y manufactureras. Este problema lo volvemos a encontrar cuando queremos conocer magnitudes como la económica, e imposibilita visibilizar el sector como un todo con entidad específica.

    El informe del Ecyl también analiza el sector desde el Catálogo Nacional de Ocupaciones arrojando otros datos también relevantes. Siete ocupaciones del sector tuvieron 2.968 contratos en 2017: ingenieros técnicos forestales y del medio natural, técnicos forestales y del medio natural, bomberos forestales, agentes forestales y medioambientales, operadores de maquinaria forestal móvil y peones forestales y de la caza. La mayoría de estos contratos, el 87%, han correspondido a peones forestales y de la caza, de los cuales el 98% eran temporales. Las provincias con más contrataciones de esta ocupación fueron León, fundamentalmente, Ávila, Salamanca y Burgos. El nivel formativo en esta ocupación es fundamentalmente de estudios primarios (41% del total) y ESO (25%).

    Propuestas de CCOO ante esta realidad

    La selvicultura tiene mucho potencial en Castilla y León, pero no hay una apuesta decidida desde la Administración Autonómica para decantarse por él como sí que se hace con la agricultura. La falta de sinergias entre propietarios de montes y los agentes económicos genera bajos rendimientos para las empresas que ofrecen por tanto condiciones laborales precarias. Por los datos de contratación vemos que se trata de empleos estacionales y de bajo nivel de cualificación.

    Ante esta realidad, CCOO apuesta por una profesionalización del sector que tiene que estar apoyada por un Plan de Formación específico que contemple todos los niveles educativos, en el medio rural fundamentalmente, con medidas concretas desde el punto de vista de género para motivar la vocación profesional entre las mujeres y dirigido tanto al personal del sector en activo como a nuevas incorporaciones.

    Por otro lado, exigimos a la Junta de Castilla y León, como prioridad absoluta, medidas que promuevan la concentración de terrenos forestales. A partir de ahí, se podrá realizar una gestión sostenible de los montes que promuevan empleo verde y decente en línea con las políticas europeas.

    El marco normativo estatal debe trabajar por la transición justa y la promoción de empleos verdes y decentes lo que da al sector forestal un contexto propicio para conseguir despegar.

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