Castilla y León debería prepararse más para el efecto del “Brexit”

    “Todas las regiones, cada una a un nivel, sufriremos los efectos de la salida del Reino Unido de la Unión Europea”. Lo dijo el expresidente de la Junta de Galicia y catedrático de Economía Aplicada, el socialista Fernando González Laxe, en el transcurso de las Jornada organizadas por CCOO Castilla y León para analizar el Brexit. Mientras en su Comunidad Autónoma él mismo dirige la elaboración de informes para paliar los efectos del abandono británico, en Castilla y León no se ha hecho ninguna previsión para saber qué ocurrirá con nuestro sector agroalimentario, de automoción o turístico que ahora venden productos y servicios al mercado inglés. Tampoco se ha avanzado significativamente en España a menos de 40 días de que se produzca la desconexión.

    21/02/2019.

    Además de González Laxe, que dio la visión económica, la jornada contó con la participación de Dámaso Javier Vicente, profesor de Derecho Internacional Privado, que aportó la visión jurídica, y con Guillermo A. Pérez Sánchez, catedrático de Historia Contemporánea que hizo un repaso a la participación de Gran Bretaña en la Unión Europea desde hace 70 años. Todos ellos señalaron el fracaso que supondría una salida sin Acuerdo, situación en la que nos encontramos actualmente. “Es el primer divorcio que se produce en Europa y no hay precedentes” dijo González Laxe que habló de sectores claves afectados por la desconexión. Entre ellos mencionó el financiero, con un gran peso actualmente de la City londinense que queda en el alero, el comercial, necesitado de barreras aduaneras en el futuro, el aéreo, con la compañía Iberia atrapada en el holding de British Airways, el transporte marítimo, la educación superior, etc.

    Por este motivo no se conocen aún las consecuencias de esta salida “dura”. En cualquier caso el secretario general de CCOO Castilla y León, Vicente Andrés, ya anticipó alguno de los previsibles como la reducción de la financiación europea tras la pérdida de la contribución inglesa, cuantificada en 12.000 millones de euros. En su opinión, quizá Europa tenga que reducir la PAC, la ayuda agraria que reciben la mayoría de las explotaciones agrícolas de nuestra Comunidad.

    Incapacidad del Parlamento

    Este riesgo quedaría minimizado con una salida ordenada que incluiría un periodo transitorio para reorganizar las finanzas europeas y las relaciones comerciales y de todo tipo con Gran Bretaña. Sin embargo, el profesor de Historia, Guillermo Pérez consideró improbable que “con la actual correlación de fuerzas en el Parlamento británico pueda aprobarse el Tratado para el abandono ordenado de Gran Bretaña que ha negociado Theresa May”. El tiempo, mientras tanto, apremia ya que la salida está prevista para el 30 de marzo próximo.

    El profesor Dámaso Javier Vicente explicó la situación en la que quedarían los ciudadanos comunitarios y, entre ellos, las y los españoles que trabajan actualmente en la isla. “Si no hay Acuerdo en materia de trabajo y personas estaremos ante la Ley de la Selva y, quizá, habría que echar mano de la salvaguarda que da el derecho británico a través de los derechos adquiridos”. Se trata de la posibilidad de exigir personalmente el mantenimiento el “status quo” que cada persona tuviera antes de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Esta situación no sería aplicable a los británicos residentes en España ya que la base del derecho español es otra.

    Más Europa

    Todos los ponentes destacaron que el “Brexit” es un golpe claro al espíritu de la Unión Europea. Dámaso Javier Vicente señaló que “quiebra el sueño europeo de integración política que debía seguir a la integración económica” mientras González Laxe explicó que “pone en cuestión los valores de la Unión Europea en favor de una visión nacionalista”. Fue Guillermo Pérez el que explicó que algunos europeístas consideran que la salida de Gran Bretaña “permitirá hacer más fácil la construcción de Europa sin esa china en el zapato que siempre ha estado buscando la excepcionalidad, la diferencia de trato, la permanencia condicionada en la Unión”. Sin embargo, el órdago británico no ha logrado romper el espíritu europeo porque, según González Laxe, el resto de los países habían hecho una piña para preservar la Unión que se gestó hace ya 70 años.

    La Jornada tuvo lugar en el Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de Valladolid donde se unió el mundo académico con el del trabajo para hacer un análisis necesario que contó también con la participación del presidente del CES, Germán Barrios.

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