Solo una de cada cuatro personas discapacitadas activas encuentra trabajo en España

    Comisiones Obreras de Castilla y León, por medio de las Secretarías de Política Social y Vivienda y Movimientos Sociales, ycon motivo de la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad el próximo día 3 de diciembre, ha querido dar un paso más en aras a sensibilizar a la sociedad para avanzar hacia un empleo absolutamente en igualdad y con los mismos derechos para todo tipo de personas.

    01/12/2017.
    Solo una de cada cuatro personas discapacitadas activas encuentra trabajo en España

    Solo una de cada cuatro personas discapacitadas activas encuentra trabajo en España

    No debemos olvidar un dato totalmente clarificador: solo una de cada cuatro personas discapacitadas activas encuentra trabajo en España. Al hilo de esta dura realidad esta tarde ha tenido lugar en el salón de actos, ‘Sala Julián Ariza’ de nuestra sede de Valladolid, la presentación del libro ‘123 preguntas sobre discapacidad y empleo’. Se trata de una obra de Raúl Cerejido Barba, licenciado en Derecho, profesor universitario en el centro de la UNED de Ponferrada (El Bierzo-León), en la Universidad de Alcalá de Madrid y responsable de Recursos Humanos y Asesoría Jurídica en Endesa y en la Fundación Juan XXIII.

    En el acto han estado presentes la secretaria de Política Social y Vivienda de CCOO Castilla y León, Inmaculada de Pablo, y el presidente de la Fundación ‘Jesús Pereda’ y secretario de Cultura y Movimientos Sociales de CCOO de Castilla y León, Ignacio Fernández. Ella fue la encargada de la presentación del acto, mientras que él se dedicó a mantener un diálogo didáctico sobre la discapacidad desde diferentes puntos de vista, pero haciendo especial hincapié en el empleo, con el autor del libro, Raúl Cerejido.

    En su introducción, nuestra compañera Inmaculada de Pablo puso de relieve que el colectivo de las personas con discapacidad es el más desfavorecido en lo concerniente al empleo. Ella señaló que las personas con discapacidad y quienes no la tienen no deben ser rivales a la hora de tener trabajo. ‘Tanto unas como otras tienen derecho a un empleo y que sea digno y en igualdad. Pero como la realidad para las personas con discapacidad es más dura, el empleo para este colectivo debe estar más protegido’, subrayó.

    ‘123 preguntas sobre discapacidad y empleo’, un libro de consulta

    Todos/as los/as participantes en la presentación dejaron muy claro que este libro era para consultar. Ignacio Fernández brindó unas pinceladas acerca de Raúl Cerejido, para de inmediato, por medio de un diálogo activo, empezar a desgranar aquello más relevante sobre las personas discapacitadas y sobre el contenido del libro. Lo primero que indicó Cerejido es que ‘el panorama de las personas discapacitadas es un manglar difícil de respirar. Un campo de juego muy embarrado. Se trata de un colectivo muy discriminado y marginado dentro de la sociedad, pero que además con la crisis ha visto acentuada mucho más esta triste realidad’, ahondó.

    Aunque pueda parecer que no se ha hecho nada, el camino andado desde la Ley de 1982 ha sido relevante. Se ha pasado de un modelo médico-asistencial, el que marca esta norma, a otro marcado por la Ley de Igualdad de Oportunidades de 2003. ‘Ahora nos encontramos en un momento en el que podemos decir que se trata de ciudadanos con los mismos derechos subjetivos que van a intervenir como el resto de los/as trabajadores/as en el mercado laboral’, indicó el autor. Para añadir que la realidad es que de no ser por el empleo protegido, y los centros especiales de empleo, estas personas discapacitadas lo tendrían realmente complicado’.

    Estos centros deben cumplir con una triple misión. Por un lado, son una puerta de entrada al mercado laboral para estas personas. Más del 70% de los contratos aquí son para este colectivo. Por otro, sirven para preparar a estas personas para el mundo del trabajo, merced a que cuentan con unidades de apoyo. Y por último, en teoría es el trampolín para dar el salto al mercado ordinario. ‘Esta última realidad no se cumple. Y es más, sin las ayudas públicas todos ellos se irían al garete’, zanjó de raíz Raúl Cerejido.

    Por un empleo en igualdad y con derechos

    En Castilla y León, según datos de 2015, hay 89.200 personas pueden trabajar. En cuanto a su situación laboral, 30.300 están empleadas o desempleadas (activas) y 58.900 son inactivas. Su tasa de actividad es del 33,96%. En total, en España existen 1.774.800 personas discapacitadas en edad de trabajar (entre los 16 y 64 años)

    Veamos datos comparativos relativos a empleo entre personas con y sin discapacidad. La tasa de actividad en España de las personas con discapacidad es del 33,9%, mientras que el de las personas sin discapacidad alcanza el 78,1%. La tasa de empleo en los discapacitados es del 23,4%, mientras que entre las que no lo son es del 60,9%. Por último, la tasa de paro es del 21,9% entre las que no lo son, y el 31% entre las que sí lo son. Y en lo tocante a salarios, las personas discapacitadas perciben de media 17,1% menos (alrededor de 4.000€ menos al año) que las que no lo son.

    Se trata de personas que operan en sectores con poco valor añadido. Más del 80% de estas personas trabajan en lavanderías y en trabajos de manipulación con pocos márgenes económicos. Los convenios de los centros especiales de empleo son muy bajos.

    Raúl Cerejido criticó que en la Unión Europea no exista una política general ni interlocutores válidos en este campo, ‘lo cual es un grave problema a futuro para este colectivo’. También puso sobre la mesa que la mayor parte de las empresas con más de 50 trabajadores/as no cumplen con la cuota de reserva del 2% de su plantilla para personas discapacitadas. ‘La propia Ley ha propiciado medidas alternativas a la cuota de reserva como algo excepcional, pero a la hora de la verdad es el modo habitual de proceder. Resulta más económico pagar la sanción del incumplimiento, por ser una falta grave penada con hasta 6.000 euros, que contratar a estas personas. Si la falta se considerase muy grave, con sanciones de 180.000 euros, se lo pensarían mejor’, garantizó. En estos momentos, el sector público cumple con la cuota de reserva en un el 72,8% y el 68,6% el sector privado.

    A la hora de definir el perfil conductual de estas personas discapacitadas en el marco laboral hay que señalar que se trata de un colectivo poco reivindicativo. ‘Trabaja muy bien, siempre y cuando se adecúe la tarea a su nivel de discapacidad. Son muy constantes, trabajan mejor, rara vez se equivocan, son puntuales, muy comprometidos, siempre dispuestos a ayudar. ‘Pero tienen un gran problema, que deben contar con gente que vele por sus derechos, pues de lo contrario están vendidos. Apenas hay presencia sindical en estos centros. Son personas con mucho miedo. Ellos son conscientes de la dificultad que entraña encontrar trabajo, de ahí que el miedo a perderlo neutralice el ejercicio de sus derechos. La excepción son la ONCE, Ilunión y las grandes, que sí disponen de comités’, remarcó nuestro autor.

    Y esto es así debido a que desde 1982 que se promulgó la Ley, la capacidad sancionadora de la misma no se tipificó hasta el 2002. ‘Pero si lo anterior ya es lamentable, lo más triste es que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, bien por falta de medios o por pura dejadez, ha hecho la vista gorda a este problema. Para ellos es un asunto residual. Como ejemplo baste decir que en 2005 las sanciones impuestas en España por este incumplimiento apenas llegaron a los 200.000 €’, sostiene el autor del libro.

    La alternativa a todo esto es lo que se llaman sanciones accesorias. Se trata de un procedimiento por el que las empresas que incumplan con la cuota de reserva pueden perder las ayudas para el fomento del empleo, y la imposibilidad de acceder a concursar para las diferentes administraciones públicas por un espacio de dos años. ‘Esto si hace pupa, sobre todo a las empresas grandes. De ahí que se estén replanteando su proceder’, manifestó el escritor del libro.

    Demandas de CCOO

    El avance del modelo de empleo protegido ha sido importante y suficiente. En la Comunidad se han creado 203 centros especiales de empleo que dan trabajo a 4.946 personas con discapacidad. Desde CCOO entendemos necesario avanzar ahora en otra dirección para poder impulsar la contratación de las personas con discapacidad en las empresas ordinarias.

    Nuestra organización quiere renovar su compromiso con la protección a las personas vulnerables o en situación desfavorecida, y en especial promover su autonomía a través del empleo. Insistimos en reclamar una implicación decidida de empresas y administraciones públicas para cumplir y hacer cumplir la normativa que favorece el acceso a un empleo en igualdad y con derechos de las personas con discapacidad. Consideramos necesario dar un salto cualitativo en el modelo de inclusión laboral de estas personas, buscando una integración real en la actividad laboral, incorporándoles al empleo ordinario y considerando el empleo protegido como un paso previo, no definitivo

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