En 2016 los salarios reales continúan en Castilla y León un 7,5% por debajo de los de 2009

    La reciente publicación por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) de la Encuesta Anual de Salarios y Costes Laborales, que incorpora datos correspondientes al año 2016, confirma que el Salario Medio en Castilla y León continua estando por debajo de la media nacional -un 9,4%- lo que evidencia que la situación de los salarios en nuestra Comunidad es estructural. Así de claros y rotundos se han mostrado Carlos Castedo Garví (secretario de Estudios y Asesoramiento Jurídico y Sindical) y Fernando Fraile Sanz (secretario de Acción Sindical y Negociación Colectiva), en el transcurso de la presentación durante la mañana de hoy jueves día 3 de agosto del informe relativo a la Encuesta Anual de Salarios y Costes Laborales de 2016 elaborada por el INE.

    03/08/2017.
    Diferentes momentos de la rueda de prensa celebrada esta mañana.

    Diferentes momentos de la rueda de prensa celebrada esta mañana.

    Si analizamos la evolución de los salarios junto a la evolución de los precios, obtenemos que en 2016 se ha producido un estancamiento del poder de compra respecto del año 2015, y que respecto de 2009, los/as trabajadores/as en Castilla y León hemos perdido el 7,5% de poder adquisitivo, mientras que a nivel nacional se perdió el 5,9%. En 2014 se había perdido el 11% pero la devolución en 2015 de parte de la paga extra de los empleados públicos correspondiente a la Navidad de 2012, entre otras causas, hizo que se recuperase parte de esta pérdida.

    Otro dato significativo es que el sector con mayor salario medio es el de la Industria (24.927€ brutos anuales), seguido de la Construcción (20.143€ brutos anuales) y finalmente Servicios (19.552€ brutos anuales), aunque este último es un sector de gran amplitud que engloba multitud de actividades por lo que es difícil analizar cada subgrupo de forma particular. En los tres sectores el salario medio en Castilla y León es inferior al nacional, siendo el sector Servicios el más alejado. Comparando con 2011 el salario medio en Industria ha crecido en Castilla y León un 2,9%, poco más de la mitad de lo que lo ha hecho a nivel nacional. En Construcción la subida del 1,5% ha superado el incremento global del país, y en Servicios se ha producido una reducción del salario medio del 2,9%, que es el triple que la habida a nivel nacional.

    También nos informa el INE que los salarios medios son mayores cuanto mayor es el tamaño de la empresa, de forma que por término medio un/a trabajador/a de una empresa grande (más de 200 trabajadores/as) percibe un 17% más de salario que un/a trabajador/a de una empresa mediana (de 50 a 200) y un 51% más de los/as trabajadores/as de las empresas de menor tamaño.

    En cuanto a otros costes laborales que no son salarios, destacar la negativa evolución de lo que se denomina Prestaciones Sociales Directas, que son pagos que la empresa hace al trabajador/a o a su familia para asistirle en determinadas circunstancias, o como complemento de prestaciones sociales, y que en 2016 han caído por término medio un 83% respecto de las cantidades medias de 2011.

    Por último decir que la Encuesta revela que Castilla y León es la séptima Comunidad Autónoma con el salario medio más bajo, y que en relación a los/as trabajadores/as que dependen de un convenio de ámbito provincial o autonómico, somos la tercera comunidad que tiene un menor salario medio, puesto que es solo el 85% del nacional en este caso. ‘A tenor de todos estos datos se pone de manifiesto que los beneficios existentes tras la salida de la crisis solo revierten en los empresarios, y eso no es justo. También deben tener un reflejo en los salarios. Si de verdad se quiere hablar de recuperación en este país la totalidad de los beneficios no deben ir solo al capital, también deben derivarse a las rentas del trabajo’, subraya Carlos Castedo.

    Los salarios, vitales para el desarrollo económico

    Ante esta situación, que no nos es desconocida, pero que mediante datos oficiales confirma lo que desde CCOO de Castilla y León se viene denunciando reiteradamente en los últimos años, el sindicato se ratifica en:

    Que los salarios contribuyen de forma importante al desarrollo económico presente y futuro de las sociedades porque son el componente de mayor peso en las rentas de la gran mayoría de la población, lo que condiciona de forma significativa el consumo de los hogares y los ingresos fiscales y por tanto, las políticas públicas. Del salario depende el bienestar actual de las trabajadoras y los trabajadores, al permitirles adquirir bienes y servicios que faciliten su vida, pero también el salario tiene una repercusión directa en las cuantías de sus futuras pensiones, que son también rentas del trabajo.

    El salario medio en Castilla y León ha sido siempre inferior al valor medio nacional, pero mientras que antes de la crisis habíamos conseguido ir disminuyendo paulatinamente esta diferencia, con su llegada volvió a abrirse esta brecha en cuanto a los valores nominales, y más aún en cuanto a los salarios reales, al venir acompañada de una evolución de los precios más desfavorable que en el conjunto del Estado. Desde 2015 la evolución de los salarios ha sido más favorable en nuestra Comunidad que en el conjunto del Estado, a la vez que la de los precios ha sido más negativa en nuestro territorio, lo que contribuye al regreso a la senda de aproximación a las medias nacionales pero manteniendo todavía valores inferiores y una peor evolución global si partimos desde 2009. Además, no podemos olvidar que parte de las subidas de 2015 y 2016 son atribuibles a la recuperación de la paga extra que los/as empleados/as públicos/as no percibieron en 2012.

    Que el salario medio percibido en el sector Servicios es inferior a los de la Construcción y, sobre todo, al de la Industria. Y que los salarios son mayores en las grandes empresas que en las medianas, y en éstas a su vez, que en las pequeñas; esto es consecuencia, en parte, de que cuanto mayor es la empresa hay mayor presencia sindical.

    La reforma laboral es en gran medida la causante de esta situación por cuanto que ha permitido a las empresas reducciones de salario por vías directas de inaplicación y, sobre todo, por el incremento de la precariedad laboral que hace que antiguos empleos sean sustituidos por otros nuevos mucho peor retribuidos.

    El castigo infligido a las relaciones laborales, junto a las políticas de austeridad impuestas por los gobiernos conservadores ponen en riesgo la propia supervivencia de muchas empresas, por una menor capacidad adquisitiva de la ciudadanía que limita su consumo y por asistir a un fenómeno de ‘dumping empresarial’ que beneficia exclusivamente a un modelo de empresa que no es acorde con una economía avanzada sino con el fraude y la precariedad.

    El reciente descuelgue de la patronal estatal CEOE-CEPYME para no firmar un acuerdo nacional de cara a mejorar los salarios de este país en 2017 es una clara imagen de cómo funciona la clase empresarial española. ‘Con este proceder han tenido una conducta egoísta, irresponsable y avariciosa’, remarca Fernando Fraile. Para añadir que en el 2015 la patronal regional Cecale adquirió en el transcurso del II Acuerdo de Empleo y Negoción Colectiva el compromiso de avanzar en la equiparación de los salarios medios de Castilla y León con los del resto del Estado, ‘por lo que ahora tienen una buena oportunidad para llevarlo a cabo’.

    Las exigencias de CCOO de Castilla y León

    Ante este panorama, nuestras exigencias para revertir una situación nada favorable a los intereses de la clase trabajadora son:

    El fortalecimiento del tejido productivo para que nuestras empresas sean más competitivas, no mediante la reducción de los salarios, sino incrementando su productividad, algo en lo que un mayor tamaño de las empresas es fundamental, así como lo son las inversiones que desde empresas y administraciones se destinen a I+D+i y a la formación y cualificación de los trabajadores y las trabajadoras.

    Es necesario incrementar las tasas de empleo y su calidad, y también es necesario continuar subiendo los salarios, y hacerlo más intensamente en Castilla y León que en España, en el sentido de lo acordado entre los sindicatos más representativos en Castilla y León y la patronal autonómica, reforzando el cambio de tendencia que los salarios tuvieron en 2015.

    CCOO reclama al Gobierno el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 800€ por entender que éste es un mecanismo imprescindible para combatir la precariedad y la desigualdad laboral, considerando insuficiente la subida aprobada por el Gobierno para 2017. Es necesario que en 2020 el SMI sea el equivalente al Salario Medio Neto.

    Es el momento de reforzar la labor de los sindicatos, especialmente en la negociación colectiva, que es uno de los elementos que constituyen su propia razón de ser, porque lo necesitan los trabajadores y las trabajadoras, y también porque lo necesitan las economías de Castilla y León y de España, para lo que se hace imprescindible la derogación de la Reforma Laboral y de todos sus aspectos que tanto daño están haciendo a las relaciones laborales y a los derechos de los trabajadores y las trabajadoras.

    Seguimos apostando por la prevalencia del convenio sectorial frente al convenio de empresa, especialmente en las pequeñas empresas en las que la capacidad de negociación de los trabajadores y las trabajadoras está mucho más limitada, y también es mayor el riesgo de que los salarios vayan a la baja y de que, en general, lo haga el resto de condiciones laborales. Y es necesario ampliar los ámbitos de cobertura de los convenios colectivos, apostando por la negociación autonómica frente a la provincial y avanzar en la agrupación de sectores, ya que las empresas disponen de suficientes mecanismos de descuelgue de convenio como para garantizar, cuando lo necesiten, que la aplicación de un convenio sectorial no sea motivo de su desaparición.

    Impulsar la renovación de los convenios colectivos que están todavía pendientes, teniendo en cuenta que los convenios que se firmen deben contemplar subidas salariales importantes a fin de recuperar el terreno perdido en Castilla y León, y que ante la previsión de un IPC al alza es necesario que los convenios colectivos contemplen cláusulas de revisión salarial. Hay que avanzar en la ampliación de la negociación colectiva a actividades económicas sin regulación para garantizar a sus trabajadores/as un convenio sectorial de referencia, y por último, impulsaremos que se abran las mesas de negociación de los convenios colectivos cuya vigencia finalice en 2017.

    Denunciamos las prácticas llevadas a cabo por determinadas empresas, especialmente relacionadas con la hostelería, que amparándose en la flexibilidad de la norma, o incluso yendo más allá de lo regulado, están destrozando las relaciones laborales en determinadas actividades profesionales, afectando a la calidad del servicio por la vía de introducir prácticas de dumping empresarial, todo ello en claro perjuicio de las trabajadoras y los trabajadores.

    La Administración laboral y la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social deben velar por que se cumpla la normativa laboral, en particular en lo que tiene que ver con la promoción y registro de nuevos convenios colectivos, en la persecución de la economía sumergida y en el control del fraude empresarial que perjudica a los/as trabajadores/as y a la economía de la Comunidad, pero también al resto de empresas del sector que cumplen de forma rigurosa con sus obligaciones legales y laborales.

    De no llevarse a cabo una mejora en los salarios de los/as trabajadores/as, y en la correlación de fuerzas entre empresarios y sindicatos, ‘el próximo otoño habrá movilizaciones para revertir esta situación injusta’, ahonda Fraile.

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